Thussna / Cultura

La vivienda en el Rif Oriental. (Parte III)

El patio es el espacio social más importante de la vivienda, en él se centra la vida de la casa rifeña y donde concurren todas las labores y servicios. Es la zona familiar por excelencia: se prende el fuego para la preparación de la comida, se realizan reuniones, se recibe a los familiares, es el lugar de esparcimiento de los menores, donde las abuelas narran los cuentos en las tardes, se realizan las fiestas, la boda, se canta y baila.
El exterior de la casa está casi siempre cercado por chumberas, cañas, montículos de piedra o arbustos con el fin de delimitar la propiedad, dentro de este cerco quedan situados dos elementos de gran importancia para la vida cotidiana: el pozo y el horno para cocer el pan.


Los anu (pozos) dependiendo de su forma de construcción suelen adoptar varias tipologías sobre todo desde el punto de vista estético, su uso es compartido por todas las familias que viven en la casa y en muchos casos por una pequeña comunidad de casas. Tienen presencia en la vida musical, ya que en las épocas de sequía alrededor de ellos se realiza la procesión del cucharón de cocina convertido en muñeca o la vara de caña convertida en joven Alí.

La realización del pan es una tarea de las mujeres, constituye no solo un trabajo sino que se convierte también en una ocasión para la conversación, el intercambio de opiniones sobre las últimas novedades, las bodas futuras y otros hechos de interés del grupo o la comunidad. Todo ello durante el largo proceso entre el encendido del horno con leña y la cocción de las tortas de pan. Refiriéndose a los hornos (tafqunt) para cocer el pan apunta el oficial del Ejército Español Enrique Blanco Izaga:
Son unas pequeñas construcciones de unos dos metros de alto[..] se componen de una base
circular de piedra trabada con barro de 1,50 a 2 metros de radio, por un metro de alto, sobre la
que se elevan las cúpulas que forman el hogar, con una pequeña boca semicircular y en la cúspide
un agujero salida de humos (1930: 52).

No hay comentarios:

Publicar un comentario